Entonces ¿Quién es el responsable de la información? No se juega con las cosas de comer

por | Feb 22, 2025 | Desinformación, Saga ¿Quién es el responsable de la información? | 0 Comentarios

 

Terminábamos el anterior post reconociendo que, como se suelen decir, pintan bastos en este asunto de la desinformación en general y en la situación de las redes sociales en particular. Pero no perdamos la calma y comencemos aportando algunas ideas.

Lo primero que quiero confesar es mi creencia en las redes más especializadas. Un buen ejemplo sería LinkedIn, cuya finalidad, más profesional, es diferente a redes generalistas como Facebook, Instagram, Tiktok o X. Por su propia definición limita en mayor medida cierto tipo de comportamientos ya que los usuarios normalmente están identificados, aportan públicamente su cargo, empresa y experiencia profesional (da que pensar que así la gente se comporte de forma mucho más civilizada). Quizá una mayor especialización y control sea una solución parcial. Pero esto ya existe (hay muchas redes y foros tremendamente especializados que incluso exigen la comprobación de los textos, documentos y archivos que se comparten). Pero se trata de plataformas muy de nicho y limitadas a entornos profesionales muy concretos. Podríamos decir que la gente, en general, no es aficionada a jugar con las cosas de comer… Pero, lo profesional siempre es más reducido que aquello que es socialmente mayoritario, no ofrece las mismas posibilidades y, por lo tanto, estas plataformas pueden ser, eso sí, un remanso de tranquilidad, de intercambio de experiencias laborales, casos de éxito, búsqueda de empleo, etc, pero jamás una solución aunque nos haga intuir posibilidades.

Otra opción a estudiar, y que ya se ha debatido y que incluso, en parte, se ha hablado recientemente en el foro de la Unión Europea, sería restringir el anonimato. ¿Cómo podemos hacerlo? Podríamos aumentar las exigencias de datos para la apertura de un perfil en redes sociales. Algo tan sencillo como que sea necesaria la identificación del individuo aportando documentación oficial (el DNI en el caso de España), además de algunos datos más que hicieran que la persona estuviera identificada en el caso que fuera necesario (nada que no ocurra en el mundo offline para tantas y tantas cosas). ¿Y el anonimato, qué? Paciencia. Como hasta ahora, esa persona podría seguir eligiendo su apodo/nickname de manera que se mantuviera su anonimato. Solo podría ser revelada su identidad mediante la debida denuncia y posterior requerimiento judicial a la plataforma (igual que ahora). Por otra parte, además, al estar identificado, solamente podría tener ese único perfil en esa red donde se lo ha abierto. Si el registro de perfiles en redes fuera de esta manera mantendríamos el anonimato, pero el usuario sabría que si su comportamiento no es correcto podría ser identificado mucho más fácilmente por las autoridades si es denunciado por su mal comportamiento. No creo que fuera la solución absoluta, pero sí permitiría dificultar la proliferación de perfiles falsos y, quizá, fuera un elemento disuasorio para determinados comportamientos que degradan la conversación pública. Evidentemente, para que fuera efectivo, sería necesaria una uniformidad de criterios legales internacionales al ser las redes de carácter universal y contar con el apoyo de las propias empresas propietarias de las plataformas. Por lo tanto, planteo un imposible.

Y aunque esto pudiera ser posible de alguna manera, como se suele decir, hecha la ley, hecha la trampa. Si fuéramos restrictivos, aumentaría el uso de documentación falsa y los “malos” buscarían formas creativas de saltarse controles o cometer usurpaciones de personalidad como ocurre en el sector financiero para la solicitud de créditos (una actividad desgraciadamente habitual por parte de los ciberdelincuentes). Sería necesario aumentar las medidas de seguridad y verificación, sin duda, pero al menos les estaríamos poniendo el trabajo más difícil a todos aquellos que deterioran el ecosistema digital.

Soy consciente que, además, muchos podrían pensar que, si ponemos en práctica métodos de este tipo, infinidad de personas sentirían atacada su privacidad, pensarían que serán pasto de controles ilícitos por parte de estamentos públicos o privados o, sencillamente, que se sentirían presionados y autocensurarían sus opiniones limitando con ello la capacidad de crítica ante los poderes públicos, por ejemplo, o que se limitarían las denuncias de abusos por temor a las represalias. Como antes he dicho, el mundo no es perfecto y los comportamientos poco éticos no se limitan a las empresas tecnológicas, a los poderes públicos, a los ciberdelincuentes o a las personas normales y corrientes. Es un todo de responsabilidad o, mejor dicho, de irresponsabilidad compartida.

Y termino hoy con dos reflexiones. La primera sería ¿Estamos seguros que todos quieren acabar con el estado actual de las redes sociales o quizá, pensemos, hay muchos que ven un claro beneficio en el mantenimiento de este clima agrio? ¿Acaso las redes no mantienen una buena salud, acaso los gobiernos no usan las redes para la difusión de sus mensajes, acaso los partidos políticos no dedican tiempo y esfuerzos a la creación y difusión de mensajes en esos soportes (y no siempre usando precisamente la verdad como bandera)? Permítanme que deje esta pincelada de incredulidad que en este mundo prolifera aquello de » A Dios rogando y con el mazo dando».

Y la segunda, hilando con la «Irresponsabilidad compartida» sería recordar que, en última instancia, somos cada uno de nosotros los que damos a las teclas y emitimos mensajes, somos nosotros los que nos creemos siempre en posesión de la verdad y, lo que es peor, despreciamos las ideas de los demás. Y si somos agresivos y mal educados quizá sea porque, sencillamente, somos agresivos y mal educados. Aquí lo dejo para que, aquellos que lo deseen, le den un par de vueltas a la cabeza con estas ideas. Queda bastante por decir, así que os invito al siguiente episodio de: «Entonces ¿Quién es el responsable de la información? «

 

Like (1)

0 comentarios

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Categorías

Últimas entradas relacionadas

Ir al contenido
Comunicación Corporativa

Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.
Tienes toda la información sobre privacidad, y derecho legales en nuestra página de privacidad.